Enrique Tomás presenta su nuevo modelo de quiosco gastronómico en la estación de Barcelona Sants, un formato compacto, flexible y orientado al viajero que busca una experiencia rápida sin renunciar a la calidad.
El nuevo concepto, concebido como un “pit stop gastronómico”, nace con el objetivo de acercar la experiencia Enrique Tomás a espacios reducidos de alta afluencia, como estaciones, aeropuertos y terminales. Con apenas 2×2 metros, el quiosco concentra una selección de los productos más representativos de la marca, entre ellos bocadillos de jamón recién preparados, sobres de jamón ibérico, snacks, co-brandings, bebidas y café.
La propuesta responde a los nuevos hábitos de consumo en entornos de movilidad, donde los viajeros disponen cada vez de menos tiempo y demandan soluciones rápidas, cómodas y de calidad antes de continuar su trayecto. En este contexto, Enrique Tomás apuesta por un modelo ágil y escalable, capaz de integrarse en ubicaciones con alta rotación sin perder la esencia gastronómica de la compañía.
La primera implantación de este formato en una gran estación ferroviaria se ha realizado en Barcelona Sants, uno de los principales nodos de movilidad de España. La elección de esta ubicación refuerza el valor estratégico del proyecto, ya que la estación recibe actualmente cerca de 30 millones de viajeros al año y es la segunda del país por volumen de pasajeros. Además, las previsiones de ampliación apuntan a que podría alcanzar cerca de 75 millones de viajeros anuales en 2030.
El nuevo quiosco permite a Enrique Tomás mantener su presencia en la estación mientras avanzan los trabajos de transformación y adaptación de determinados espacios comerciales, demostrando la capacidad del formato para operar en entornos dinámicos y en constante evolución.
Frente a los modelos tradicionales de restauración, que requieren mayores superficies e inversiones operativas, este concepto permite una implantación más rápida, flexible y eficiente. Su diseño optimizado facilita la operativa, reduce los tiempos de servicio y ofrece una experiencia de compra fluida, alineada con un consumidor que prioriza la rapidez, la autonomía y la comodidad.
Como parte de la propuesta, el quiosco incorpora café de la marca italiana Illy, una de las referencias internacionales del sector. Esta colaboración forma parte de la apuesta de Enrique Tomás por elevar la experiencia del consumidor en todos los momentos de consumo, combinando un café de calidad con productos emblemáticos como el jamón ibérico.
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